Desde tiempos primitivos, el hombre ha encontrado la necesidad de incorporar arte en todo tipo de herramientas y elementos utilitarios de la vida diaria. Los artesanos tenían la encomienda de realizar objetos que ayudaran en las tareas básicas con el menor esfuerzo posible. De todos estos objetos, los que mayor valor adquirían son los que además de cumplir su función generaban mayor vinculación con los sentimientos de quienes los poseían. Es decir, características objetivas y subjetivas en equilibrio.

En las estructuras se pretenden conciliar estos mismos hechos. Por un lado los aspectos técnicos-físicos inherentes a un sistema constructivo, y su esencial contribución estética que le dé valor y permanencia. El éxito de una estructura es aquella que logre ser proyectada para que resulte placentera al espectador, tomando los principios ingenieriles que la hagan posible. No al revés. A lo que podemos decir que es esencial que se cumplan ambas. Los proyectistas somos conscientes que las ideas que eleven costos sin dar valor, no son arte. Son viles. De aquí se desprende la búsqueda de elementos estructurales que abonen al éxito estético y funcional de un proyecto.

Por tanto, buscar la belleza de una estructura es buscar elementos técnicos de estricta necesidad, que en armonía generen vinculación con el pensamiento subjetivo que llamamos arte.

EJEMPLO: EDIFICIO VI: BUSQUEDA DE ELEMENTOS ESTÉTICOS QUE EFICIENTICEN SU ESTRUCTURA.

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EJEMPLO: PUENTE DE LA IGUANA

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Estudio 314 es un equipo de arquitectos, diseñadores, urbanistas, interioristas y sociólogos urbanos especializados en la arquitectura de las relaciones. Relacionamos personas, culturas, ideas y disciplinas para generar proyectos innovadores.

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